Ayer por la noche tuvo lugar la ceremonia de los Premios Comer 2025 organizados por La Vanguardia, un evento que reúne lo mejor del mundo gastronómico, del relato culinario y de la innovación en la cocina. Desde hace varias ediciones, Miró Vermouth tiene el honor de colaborar con esta gala, aportando su compromiso con la cultura del vermouth y el vínculo con la gastronomía española.
En esta edición, la gala otorgó reconocimientos muy especiales: el Premio Especial Comer 2025 fue para el chef vasco Andoni Luis Aduriz, que fue galardonado por su inconformismo, curiosidad y aportación constante a la cocina vanguardista. La C de Ciencia fue para la doctora Violeta Moizé, por su labor en el ámbito de la nutrición y la investigación científica aplicada a la gastronomía. El galardón O de Origen recayó en Antonia Muiños y Rosa Mirás, por su compromiso con el producto local y la sostenibilidad. La M de Mirada fue para el chef Carles Gaig, en reconocimiento a una trayectoria que combina tradición, visión y emoción. La E de Entorno distinguió a Victoria Torres, por su trabajo en la preservación del paisaje y la identidad vitivinícola. Finalmente, el Premio Familia Torres de Relato Gastronómico fue para “Flor de invierno”, de Evelyn Megías, por su sensibilidad al conectar literatura y cultura culinaria.
Durante el acto se rindió homenaje a quienes transforman la cocina en arte, al relato gastronómico como vehículo cultural, y a los profesionales que con su ingenio y corazón construyen experiencias memorables. El escenario de la gala destacó por su elegante puesta en escena, discursos inspiradores y momentos de emoción compartida.
En Miró tenemos un orgullo profundo haber sido parte de esta cita, apoyar la creatividad gastronómica y reafirmar nuestro papel como puente entre el mundo del vermouth y el de la alta cocina. Desde Miró queremos felicitar muy sinceramente a Andoni Luis Aduriz, a Evelyn Megías, así como a todas las personas galardonadas en esta edición de los Premios Comer. Su trabajo eleva el diálogo entre cultura, sabor y relato, y refuerza que el buen comer va más allá del plato: tiene historia, territorio y emoción.
Seguimos comprometidos con los valores del arte culinario, del relato local y del terroir que nos inspira. En cada copa de Miró está ese espíritu de innovación, de tradición y de celebración compartida.



