24 de septiembre de 2025

El Reus FC Reddis y la Fundación FBR brindan por las fiestas de Misericòrdia

Las Fiestas de Misericòrdia son sinónimo de orgullo, arraigo e identidad reusense. Este año, este espíritu también ha llegado a los terrenos de juego gracias al encuentro impulsado por Vermut Miró con los entrenadores del Reus FC Reddis, Marc Carrasco, y del equipo femenino de la Fundación Futbol Base Reus, Adri Calderón. Un encuentro que fue mucho más que un brindis: fue la constatación de que el fútbol y la fiesta comparten valores como la pasión, el esfuerzo y la ilusión.

Marc Carrasco, al frente de un equipo que compite este año en Segunda RFEF, destacó el compromiso y la constancia de sus jugadores. La plantilla, formada casi en su totalidad por futbolistas del territorio, trabaja cada semana con el objetivo de alcanzar retos deportivos sin perder nunca la esencia de jugar con y para Reus. El técnico considera que la Fiesta Mayor es un elemento clave para reforzar este sentimiento colectivo. Los jugadores que llegan de fuera descubren a través de sus compañeros el carácter único de Misericòrdia y acaban viviéndola con la misma intensidad que cualquier reusense. Esta complicidad refuerza el vínculo con la afición y con la ciudad.

Por su parte, Adri Calderón vive con orgullo el buen momento del equipo femenino. Tras el ascenso a Tercera RFEF, el reto es consolidarse en una categoría exigente. El equipo combina jugadoras de Reus y de otros orígenes, pero todas comparten el mismo deseo de crecer y demostrar que el fútbol femenino tiene un espacio cada vez más sólido en la ciudad. Para Calderón, el ambiente festivo de Misericòrdia también es un momento de unión y de arraigo.

En un escenario en el que el fútbol a menudo se asocia a presión y resultados inmediatos, tanto Carrasco como Calderón defienden que proyectos como los suyos necesitan tiempo, paciencia y trabajo constante. El apoyo de la afición y el orgullo de vestir los colores de Reus son motores imprescindibles para afrontar cada entrenamiento y cada partido.

El encuentro con Vermut Miró fue la culminación de este espíritu. Los dos entrenadores brindaron con la misma convicción con la que animan a sus equipos: Carrasco, poniendo en valor el orgullo de pertenencia de ser reusense y de jugar en el Reus; y Calderón, hablando con orgullo del crecimiento del fútbol femenino y de la importancia de que la ciudad siga apostando por ellas.

El brindis se convirtió en un símbolo de todo lo que representan las Fiestas de Misericòrdia: tradición, orgullo, arraigo y futuro. El fútbol reusense, masculino y femenino, avanza con la mirada puesta en los retos deportivos, pero con un sentimiento profundamente vinculado a la ciudad y a su gente. Y, en este camino, Misericòrdia es más que una fiesta: es el recordatorio de que jugar en el Reus es, sobre todo, un sentimiento compartido.

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