Notícia extraída de El Punt Avui

  • La firma Vermut Miró se presenta en Girona 10 para invitar al público a redescubrir este hábito con una promoción diseñada para la ocasión.
  • El ritual de hacer el vermut vuelve a estar de moda. En ciudades como Barcelona, Madrid y Bilbao ha resurgido la costumbre de hacer unas tapas acompañadas con estos licores.
  • La empresa reusense mantiene el equilibrio entre tradición e innovación y colabora con la creación de nuevos productos gastronómicos y del mundo del cóctel.

Durante los tres días de Girona 10, que empiezan hoy, la empresa de Reus Vermut Miró tendrá un protagonismo destacado, puesto que participa activamente en una de las campañas gastronómicas más importantes que realiza la ciudad, la cual llega cada año a los gerundenses y también a los visitantes de toda Cataluña.

La casa de vermuts reusense siempre ha querido dar a conocer los sabores de su ciudad y llegar también a otros paladares. Por este motivo, ha querido ser partícipe de esta campaña gerundense patrocinando el Vermut 10, una oferta gastronómica incluida en la edición del Girona 10 y abierta a todos los clientes de los establecimientos participantes, los cuales podrán degustar un vermut Miró que se acompañará de un posavasos con un diseño exclusivo para la ocasión.

Empresa centenaria

Miró es una empresa familiar fundada el 1914. Al principio, en Cornudella de Montsant, donde todavía se conserva la casa solariega y la bodega, se elaboraban vinos y licores con las variedades típicas del Montsant y los distribuían por toda la comarca. Fue Emilio Miró Salvat quién se especializó en la elaboración tradicional del vermut y se instaló en la capital de Reus el 1957. Actualmente, la tercera generación de la familia continúa elaborando con las fórmulas originales, un secreto que se pasa de generación en generación y que se basa en seleccionar los mejores ingredientes para sus vermuts y en la sabiduría de combinarlos.

“Tradición e innovación.” Así se define el actual gerente Carles Prats, vinculado a la empresa también por lazos familiares, la manera en que la firma afronta el presente y el futuro. Según explica Prats, el fenómeno del resurgimiento del ritual de hacer el vermut, ahora de moda en las terrazas de las grandes ciudades, les ha permitido actuar de manera proactiva, pero también reactiva en todas los ocasiones que se les presentan. “Hay muchas oportunidades de colaborar con iniciativas de restauración y de gastronomía”, explica Prats.

El directivo de Vermut Miró, que reconoce tener con Girona una relación “emocional y afectiva”, advierte que la ciudad “todavía no es vermutera”, refiriéndose a la implantación de la moda que sí que ha llegado a otros lugares. Según el gerente, este retorno del consumo de los licores que quiere importar a Girona ha venido impulsado por la aparición de vermuterías, un tipo de establecimientos que en los sesenta y setenta habían estado puntos de referencia social y cultural y que ahora ya no se estilaban.

“Todo el mundo recuerda aquella costumbre que tenían nuestros abuelos y quizás nuestros padres de hacer el vermut antes de comida”, explica Prats, que añade: “La aparición de los refrescos y el consumo de cerveza le han ido quitando el lugar.”

Pero esto ha cambiado – confirma – en los últimos tres años, cuando, por diferentes motivos, los licores macerados tradicionales han sido redescubiertos por los consumidores y, sobre todo, por los profesionales del sector: “Las vermuterías han creado una oferta de cócteles y vermuts clásicos que han gustado al público, porque han visto que pueden ser consumidos en un momento de relax y socialización.”

Además, el mundo del vermut marida muy bien, remarca Prats, con todo tipo de aventuras gastronómicas, puesto que algunas grandes cocinas lo han introducido para usarlo en las recetas o para acompañar algunos nuevos platos.

Tradición e innovación

Hay también otra realidad que ha contribuido a este resurgimiento: las tapas. “El descubrimiento del tapeo como exquisitez gastronómica, en la cual se pueden aplicar las técnicas culinarias más sofisticadas, también hace que el vermut de siempre se vea como un perfecto acompañante”, puntualiza Prats, que presenta un ejemplo de esta revolución: el mismo vermut Miró, el cual ha sido convertido en “perlas”. En colaboración con Molecular Experience, se han creado las “perlas de vermut” una esferificación del licor Miró, con un volumen aproximado de 0,6 centilitros que pueden acompañar platos sofisticados o que se pueden servir directamente con una cuchara para cáterings. Por dentro, son totalmente líquidas, llenas de Vermut Miró Reserva Etiqueta Negra, y cubiertos con una finísima piel de gelatina.

Así pues, la empresa reusense mantiene una actitud abierta a todo tipo de colaboraciones que se les presentan, como por ejemplo la creación, junto con la emblemática Pastelería Escribà, de bombones, coca dulce y turrón salado, se ha añadido el turrón de vermut Miró, elaborado por la pastelería Huguet. También se ha apostado por avanzar en el sector de la coctelería y con el chef Paco Pérez se ha elaborado un vermut de autor. El vermut Rojo Fusión, hecho a doble maceración con el objetivo, según los autores, de mantener la personalidad de Miró y la sutilidad de Pérez aportando aires mediterráneos con nuevos ingredientes. Según Prats, “es una mezcla de caracteres, de sabores y de sensaciones”.

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