Entrevista a Eduard Voltas en la revista Tot Barcelona. Realizada por Silvia Barroso.

El editor del ‘Time Out’ reclama poner “un tope” en el número de visitantes a la ciudad y defiende que “no es turismofobia” sino una inversión en la calidad del sector

Eduard Voltas (Barcelona, 1970), ha editado las revistas culturales Descobrir Catalunya i Sapiens y ara es el editor de Time Out Barcelona y Time Out Madrid. Además, es profesor de periodismo en la facultat de comunicación en la Blanquerna, de la Universitat Ramon Llull y articulista del periódico elmon.cat. Y en su currículum hay también haber sido secretario de Cultura en el segundo gobierno tripartido, con Joan Manuel Tresserras como consejero y José Montilla como presidente de la Generalitat. Lo invitamos a hacer un Vermut Miró en el restaurante  Vegetalia de la calle Escudellers. 

Saliste del dragon khan del tripartido para hacerte cargo del Time Out Barcelona en un momento de dificultades de la revista, a finales del 2011.
Sí, estava en pérdidas.

¿Qué te hizo pensar que tenía posibilidades?
Que la marca era y es muy buena, global, positiva. Y el trabajo editorial que se había hecho era muy bueno, había una buena base de lectores. Lo único que hacía falta era una dedicación empresarial plena que no se le había podido dar.

Y Barcelona te parecía el lugar adecuado.
Barcelona es una ciudad Time Out. Tiene unos valores parecidos a los de Time Out: apertura, cosmopolitismo, tolerancia, una vida abocada al ocio y la cultura.Madrid es otra ciudad muy abocada al ocio. Tiene una oferta cultural espectacular, pública y privada. Porque tiene dos grandes focos de financiación de la cultura. El primero es el Estado, que invierte mucho más en cultura en Madrid que en Barcelona. Los museos de Madrid y la oferta cultural pública en general es mucho más potente que la de Barcelona. Pero, además, tiene un foco de financiación privada, porque las empresas del Ibex 35 están en Madrid y financian la cultura con patrocinios. Y si a esto le sumas que la sociedad madrileña, por cómo está estructurada sociológicamente, está especialmente abocada al ocio y el consumo, también es una ciudad Time Out.

En el caso de Barcelona, ¿Time Out va ligado al crecimiento del turismo?
De momento, no. El negocio de Time Out en Barcelona es en un 95% basado en anunciantes que buscan el público local. Pero sí, una línea de crecimiento futura es el negocio relacionado con el turismo. La marca es global y muchos de los turistas que llegan a la ciudad la conocen. Barcelona es la tercera ciudad turística de Europa, detrás de Londres y de París. De momento ya tenemos la web también en inglés y hemos hecho ediciones especiales en inglés en papel. Ahora estamos estudiando como ser útiles aportando calidad, que es lo que necesita el sector turístico.

¿De qué depende mejorar la calidad del turismo? Todos lo reclaman pero nadie sabe como hacerlo….
El turismo es como el gas. Si abres la puerta, ocupa toda la habitación. Si abres la siguiente puerta, también. El gas se expande. Si no haces nada para que el turismo deje de crecer, lo que hoy son 15 millones de visitantes anuales dentro de diez años serán 30. Y dentro de 25 años, serán 40. La tendencia natural es el crecimiento cuantitativo. Y la ciudad debe decidir qué cantidad de turistas vuelan, donde poner el tope. Y ya estamos muy cerca del límite, si es que no lo hemos traspasado.

Sin que sea turismofobia?
Querer que en tu ciudad lleguen 15 millones de turistas al año es todo lo contrario.

Me refiero al tope
Hay un tope justamente para dar al turismo la oferta que se merece. Porque la ciudad en la cual se encuentren sea una ciudad genuina. Para que la experiencia sea positiva. Establecer un tope es un acto de amor al turismo.

Después del tope haría falta hacer alguna cosa para la calidad ¿El qué?
Las fuerzas políticas y los actores del sector están de acuerdo en que hay una descentralización del turismo y una apuesta por la oferta cultural como atracción. En la mente de todos está mejorar la gestión del turismo, pero luego hay conflictos de intereses, que son legítimos. Hay gente interesada que en lugar de 15 millones de visitantes vengan 30. Pero esta gente puede hacer un negocio muy bueno también con 15 millones de turistas. Es trabajo del poder público demostrarlo.

¿Y se ha hecho esto en este mandato del Ayuntamiento?
Yo creo que se ha errado comunicativamente. Ha parecido que el Ayuntamiento tenía turismofobia. Y honestamente no creo que sea así. Pero se ha gestionado de una manera que la imagen que se ha transmitido es que los turistas ya no eran bienvenidos en Barcelona. Aparte de este error comunicativo, las medidas concretas sólo pueden ser evaluadas por los resultados. ¿Cuál es el resultado de la moratoria de licencias de hoteles? ¿Cuál es el resultado de las políticas que se han hecho en relación a Airbnb? No se puede ver en dos años. Porque sólo habrán sido dos años efectivos de gobierno. Los primeros dos años de un gobierno nuevo y absolutamente inexperto como el de Ada Colau, que no esperaba gobernar y que tenía experiencia cero en la gestión de una gran estructura como el Ayuntamiento de Barcelona, ​​son dos años prácticamente perdidos.

Es un argumento habitual de los gobernantes, que en un mandato no pueden hacer nada…
Que Barcelona en Común haya usado descaradamente la demagogia contra la gestión de Xavier Trias, que sólo gobernó cuatro años y le endosan males acumulados durante los años de gobierno del PSC con Iniciativa, que está dentro de los comunes, no quiere decir que yo ahora tenga que hacer lo mismo. Las políticas en relación al turismo son a largo plazo y es imposible evaluarlas en media legislatura.

Antes decías que en Madrid hay una gran inversión en cultura por parte del Estado y de las grandes empresas. Barcelona no tiene ni una cosa ni la otra. ¿De dónde puede tirar?
En el turismo cultural son absolutamente centrales los museos. Los grandes museos de Europa están alimentados con dinero público y de ello depende la capacidad de adquirir obras y de montar o hacer venir exposiciones temporales, que es muy caro. Los museos de Barcelona no pueden competir con los de Madrid. Si comparas el presupuesto del Reina Sofía o el Prado con el del MNAC y el Macba, estamos hablando de un elefante contra una pulga. Al final parece que todo lo hacemos depender de la independencia, pero si no eres un estado y no controlas tus propios recursos, dependes de la limosna que te llegue de Madrid. Y mientras seguimos así los museos de Barcelona tendrán el que tendrán.

¿La Generalitat no da para más?
El presupuesto de la Generalidad está gastado antes de empezar. La gran partida de los presupuestos de la Generalitat es de personal, el de sanidad, el de educación, el de los servicios sociales. Cuando fui cuatro años secretario de Cultura, tuve acceso a un dato que me dejó muy impresionado. Y es que la Generalitat invertía en ese momento en cultura lo mismo que en ansiolíticos recetados a la población.

Hay estudios de la misma Generalitat que dicen que se recetan demasiados medicamentos…
Aparte de la valoración que pueda merecer la política farmacéutica, un país que gasta tanto en antidepresivos como en cultura tiene un problema. Claro que siempre se pueden hacer las cosas de otra manera, y tal vez el presupuesto de 180 millones en cultura que creo que hay ahora podría ser de 250. Pero no sería un cambio significativo.

¿Y el mecenazgo? ¿No se puede arrastrar las empresas para que participen más? En Estados Unidos el mecenazgo es clave en la cultura.
Hay una mentalidad europea según que la cultura la paga el dinero público y no el dinero privado. Y, para las marcas, el retorno inmediato del patrocinio en cultura es inferior al que obtienen en el deporte. El patrocinio de cultura es a medio y largo plazo. Y la mayoría buscan rendimiento inmediato.

Ahora tenemos un gran espectáculo, la batalla entre el Macba y el CAP Raval por la capilla de la Misericordia. ¿Cómo se ha de solucionar?

Se parece lamentable que se haya llegado a esta situación. Se sabe desde hace años que el Raval necesita una asistencia sanitaria de proximidad más potente y que el Macba necesita más espacio. Que el Ayuntamiento y Generalitat, y dentro de las dos administraciones, Salud y Cultura, no hayan resuelto esto antes, que gente con sensibilidad social y cultural se encuentre con una especie de pistola en el pecho, debiendo contestar si prefiere un CAP o un museo de arte contemporáneo, es lamentable. Yo me niego. Quiero las dos cosas. Y su trabajo es arreglarlo.Tot això passa a les portes d’unes eleccions que, si no canvien molt les coses, deixaran un consistori molt fragmentat. Tens una aposta de qui serà el nou alcalde o alcaldessa?
Anirà molt just. Faria una porra que no faré en públic, perquè el pitjor que et pot passar és que la nit electoral et digui com la vas espifiar. Però crec que a Ada Colau no li aniran tan malament les eleccions com diuen les enquestes. A última hora aconseguirà fidelitzar la major part del seu electorat. I crec que Manuel Valls no és un adversari tan fort com ha volgut construir el seu entorn mediàtic.

Todo esto ocurre a las puertas de unas elecciones que, si no cambian mucho las cosas, dejarán un consistorio muy fragmentado. ¿Tienes una apuesta de quién será el nuevo Alcalde?

Irá muy justo. Haría una porra que no haré en público, porque lo peor que te puede pasar es que la noche electoral te diga cómo la pifiarla. Pero creo que a Ada Colau no le irán tan mal las elecciones como dicen las encuestas. A última hora conseguirá fidelizar la mayor parte de su electorado. Y creo que Manuel Valls no es un adversario tan fuerte como ha querido construir su entorno mediático.

¿Pagarà ser un paracaigudista?
Es un mal candidato para que no conoce la ciudad. Y se asocia con un partido pero intenta desmarcarse de su discurso, con lo cual no deja a nadie contento. En los debates electorales, si sigue igual de mal preparado sobre la realidad de la ciudad, hará aguas. Por muy bestia política que sea.

Hay otro candidato con una larga experiencia en la administración, Ernest Maragall.
Es un candidato ganador, con potencial para ganar las elecciones. Porque tiene fronteras con muchos otros espacios políticos. Es votable para gente procedente de los comunes, para gente procedente del PSC, para gente procedente del PDECat, además el votante tradicional de ERC.

Però se ha anunciado hace poco que Quim Forn será candidato…
Si la candidatura de Juntos por Cataluña es la de Quim Horno con Elsa Artadi, probablemente es la mejor que puede presentar este espacio político. Porque hay una parte emocional fuerte, porque es un preso político, pero además tiene una vinculación con la ciudad, no es un paracaidista, es un ex concejal.

Probablement sería el candidato también si estuviera libre…
Fue el concejal de Seguridad e hizo una buena gestión. Y acompañado de Elsa Artadi, que es un valor emergente de este espacio, de la Llamada de Puigdemont… Creo que la cosa estará entre Colau, Maragall y el candidato de JxCat.

De toda manera, incluso cuando ya se ha anunciado Forn como cabeza de lista, el espacio del PDECat y JxCAT insisten en reivindicar la candidatura soberanista unitaria
Esto ya se ha convertido en una estrategia de campaña. Ya no es un objetivo real. Si tú quieres realmente que haya una lista unitaria, lo que haces es trabajarlo fuera de los focos mediáticos. Juntos por Cataluña sabe perfectamente que ERC ha dicho que no y que dirá que no. Lo que busca Juntos por Cataluña es situarse como aquel que la quería, porque cree que eso le da votos, pero sabe perfectamente que no habrá lista unitaria.

En las elecciones municipales se vota diferente que en las del Parlamento. ¿Esta vez será diferente?
Será la vez en que el factor nacional pesará más. Porque votaremos con los presos sentados en el banquillo o cuando haga muy poco que se haya terminado el juicio. Habrá movilización en clave nacional, de solidaridad con los presos. Saldrán beneficiadas la candidatura de Izquierda y la de Juntos por Cataluña, especialmente la de Izquierda, porque Junqueras tiene una fuerza especial. Ahora, quien no sea capaz de hacer un discurso de ciudad, no tiene ninguna posibilidad de ganar las elecciones. Al candidato que no sea capaz de convencer a los votantes que será un buen alcalde, ser independentista le servirá de muy poco.

El bloque unionista también juega al debate nacional.
Precisamente. Valls es el más interesado en una lista unitaria del soberanismo en Barcelona. Alimentaria su idea de frente, de dos bloques que chocan en Barcelona. En Valls no le interesa hablar de Barcelona porque no tiene ni idea, como ha demostrado cada vez que lo han entrevistado. Si puede plantear una campaña en términos estrictamente nacionales contra el independentismo, por una Barcelona constitucionalista, puede crecer.

Durante el juicio habrá presos asegurados en el banco de los acusados y Vox ejerciendo la acusación popular.
Es que creo que la sorpresa será más bien Vox, más que Valls. En esta porra que no quiero hacer, probablemente diría que Vox entrará al Ayuntamiento. El 21-L Ciudadanos concentró el voto útil de todos aquellos que querían detener como fuera la ruptura con España. De los que no querían la independencia. No la querían de esa manera o no la querían en ese momento o no la querían más. Ciudadanos supo reunir todo este voto en un momento de urgencia para el españolismo. Ahora el momento es diferente. No hay sensación de emergencia. Y Cs después del 21-D se ha equivocado en la manera de gestionar el voto acumulado. Ha hablado para el sector más radical de su electorado y no a la gente que le había prestado el voto. Ahora habrá retorno hacia el PSC y Cs no tendrá los mismos resultados del 21-D en Barcelona.

El posible triple empate de Colau, Maragall y Forn se habrá basado en cargarse las primarias de los dos partidos, ERC y PDECat, que habían escogido un candidato que al final ha saltado. ¿En que lugar quedan las primarias como mecanismo?
Efectivamente las primarias o te las crees y las aplicas a fondo o mejor no hacerlas. En el caso de ERC y el PDECat hubiera querido decir ir a buscar una participación masiva. No sólo aplicar el reglamento, sino convertir las primarias en el primer acto de precampaña. Si no, es mejor que no hagas primarias. Porque si el candidato es elegido en unas primarias con 400 votos, es muy fácil que la dirección del partido acabe convenciendo 201 de aquellas 400 personas para cambiarlo.

¿Y por qué no lo ha hecho?
Una vez hecha la crítica, debo decir que lo ocurrido demuestra que tanto ERC como Junts per Catalunya quieren ganar la alcaldía de Barcelona. ERC no habría cambiado de candidato si no hubiera pensado que el nuevo candidato sería mejor. Lo mismo puedo decir del PDECat si acaba aceptando entrar en la lista de Quim Forn y, por tanto, renunciando a Neus Munté. Quiere decir que realmente el independentismo quiere ganar Barcelona, ​​que da importancia. Y para ganar incluso violenta decisiones de las bases. Yo la gente que quiere ganar la respeto.

“Por la tarde, el vermut también funciona”

Eduard Voltas es unvermutero clásico que con Tot Barcelona ha roto una costumbre y ha descubierto que tal vez lo debería haber hecho antes. Dice que siempre toma vermut a la hora del aperitivo, pero hemos quedado para la entrevista a las cinco de la tarde y admite que a esta hora “también funciona”.

En todo caso, le gusta tomar vermut siempre acompañado con amigos. El elige negro, y quiere aceitunas y naranja. Le encanta acompañarlo con un aperitivo clásico más bien ligero, de patatas de churrería, berberechos y anchoas, que no mate demasiado el apetito para la comida.

Cree que el vermut está claramente de moda y añade: “¡Qué dure!”.

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